El Camino de Santiago, célebre ruta de peregrinaje que ha sobrevivido desde la época medieval hasta nuestros días, tiene una de sus escalas más importantes en la ciudad de Vitoria. Desde los orígenes de este camino, Álava se presentó como un lugar de paso ideal para los peregrinos debido a la seguridad de sus tierras, que se mantenían a salvo de los ataques árabes por el sur y de las incursiones de los piratas normandos por el norte. Por ello, y a pesar de la dureza que implicaba el temido paso de San Adrián en la frontera entre Gipuzkoa y Álava, los fieles que trataban de llegar hasta Santiago optaban en muchas ocasiones por la ruta que atraviesa nuestra ciudad y que enlaza con Santo Domingo de la Calzada, ya en el tradicional camino francés.

Termas romanas de Arkaia. Fuente: http://static.panoramio.com

Para otro post dejaremos la visión que un peregrino del Camino de Santiago podía encontrarse al cruzar Vitoria en los siglos medievales. En este únicamente trataremos de esbozar por dónde transcurre este camino actualmente, proponiéndoos así un interesante paseo de aproximadamente dos horas de duración que atraviesa en su trayectoria algunos de los puntos más interesantes de nuestra ciudad. Recordemos que durante todo este paseo nos guiarán las típicas flechas amarillas del Camino de Santiago y ya en la ciudad las baldosas en forma de concha con las que el ayuntamiento ha marcado el recorrido. Para iniciar nuestra etapa vitoriana comenzaremos nuestros pasos en el vecino pueblo de Arkaia, al este de la ciudad y actualmente anexo a la nueva barriada de Salburua.

Iglesia de Elorriaga. Fuente: http://static.panoramio.com

Iglesia de Elorriaga. Fuente: http://static.panoramio.com

En Arkaia, además de la magnífica torre neoclásica de su iglesia, podremos contemplar las ruinas de las antiguas termas romanas que serán materia para otro post. Tras abandonar el pueblo las flechas nos guían hacia la periferia de Salburua, siguiendo el río Santo Tomás por su margen oriental. Rozando los límites de la ciudad, antes de seguir hasta el casco histórico, el camino nos desvía hasta Elorriaga, donde podremos detenernos para contemplar su iglesia y sus casas señoriales. Después de visitar estos dos enclaves rurales colindantes con la ciudad, atravesaremos Salburua hasta llegar a la Avenida de Santiago, que recibe su nombre precisamente por ser el lugar por el que llegaban los miles de peregrinos que cruzaron Vitoria a lo largo de los siglos en su periplo santiagués.

Mural del Cantón de Santa Ana. Fuente: http://upload.wikimedia.org

Mural del Cantón de Santa Ana. Fuente: http://upload.wikimedia.org

Las baldosas con forma de concha, que nos invitan a continuar durante largos metros hacia adelante siguiendo esta avenida, de pronto viran bruscamente hacia la derecha al llegar a la altura de la calle Nueva Dentro, introduciéndonos de lleno en la Vitoria más medieval. En este tramo, el camino nos ofrece una pequeña ruta turística por algunos de los lugares más emblemáticos del Casco Viejo. Transcurre por Nueva Dentro hasta el Cantón de Santa Ana, que subiremos dejando a la izquierda el Palacio de Bendaño, actual museo Bibat de Arqueología y Naipes. Este recorrido también se presta a contemplar la magnífica labor muralista que se ha venido realizando en el Casco Viejo en los últimos años, oportunidad que tampoco debemos desaprovechar.

Al llegar a lo alto de la colina donde se asentaba la antigua aldea de Gasteiz, giramos a mano derecha por la calle de Santa María para acercarnos a la catedral vieja y contemplar uno de los lugares más queridos y representativos de nuestra ciudad. Dejando atrás la plaza de la catedral y girando bruscamente a mano izquierda continuamos por la calle Fray Zacarías Martínez, donde a nuestro paso aparacerán los tramos que conservamos de la primera muralla que tuvo la primitiva aldea de Gasteiz y algunos de nuestros palacios renacentistas más espectaculares, como el de Escoriaza-Esquivel y Montehermoso.

Palacio de Montehermoso. Fuente: http://www.montehermoso.net

Palacio de Montehermoso. Fuente: http://www.montehermoso.net

Al llegar a la altura del Palacio de Montehermoso, hoy en día sala de exposiciones, descenderemos de nuevo por la pronunciada pendiente de la colina, puesto que nuestro siguiente destino es la iglesia de San Pedro. Tras contemplar su impresionante portada gótica y rodear el templo, llegamos a la calle Fundadora de las Siervas de Jesús, que seguiremos en dirección a la Virgen Blanca atravesando la Diputación. Entramos a la plaza más célebre de nuestra ciudad por su parte baja, desde donde saludaremos a lo lejos a nuestra patrona para continuar en dirección al Parque de la Florida. Antes de llegar al parque será interesante que le echemos un ojo a la iglesia del convento de Santo Domingo, un templo barroco con interesante fachada carmelita.

Quiosco de la Florida. Fuente: http://www.sucesoresdepavon.com

Quiosco de la Florida. Fuente: http://www.sucesoresdepavon.com

Cruzaremos el Parque de la Florida en línea recta, dejando a nuestra derecha el quiosco de música y manteniendo la dirección hasta llegar al Paseo de la Senda, a cuyo final tomaremos la avenida Fray Francisco de Vitoria. En esta vía nos saldrán al paso los impresionantes palacios neoclásicos y las grandes casonas señoriales que jalonan ambos lados, junto con el Museo de Armería y el de Bellas Artes. Al llegar al final de esta calle pasaremos directamente a la de Cervantes, que enlaza de manera natural con la avenida de San Prudencio. Tras rendir homenaje al santo, que nos espera a la entrada de Armentia, continuaremos hacia la basílica románica, fin de nuestro peregrinaje que nos ha conducido a través de tierras vitorianas por todo el Camino de Santiago que lo atraviesa. ¡Feliz paseo!

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Basílica de Armentia Fuente: www.spain.info

Isabel Mellén